Escribir bien es gratis

 

faltas de ortografía
Faltas de ortografía frecuentes para algunos

El tema de la ortografía y la escritura es, para mí, de lo más recurrente. Me toca especialmente de cerca y no sé si es porque soy licenciada en periodismo, gran lectora o muy perfeccionista; pero lo cierto es que me dan ganas de tirarme de los pelos cuando me encuentro ante lo que denomino auténticas ‘patadas al diccionario’.
Sí, entiendo que las prisas hacen que muchas veces enviemos un ‘Whatsapp’ en el que sustituimos ‘porque’ por ‘xq’, pero eso no quita que casi haya llorado sangre ante la carta de un bar en la que la especialidad del día eran ‘berengenas’ con miel.
Hace años creé en Twitter el hashtag #escribirbienesgratis que, aunque no ha sido Trendig Topic, sí que ha provocado más de una carcajada y comentario incluso fuera de las redes sociales. Y no sólo entre colegas de profesión: amigos estudiantes y apasionados del mundo de la lectura están conmigo en esto de que cada vez empleamos más vocablos mal escritos sin que nadie le dé mayor importancia.
Pero no debería ser así. El simple hecho de que la gente distinga entre faltas de ortografía ‘graves’ y otras que son ‘leves’ a mí ya me cuesta comprender. Vamos a ver, tan mal está poner en un documento ‘rropa’ como ‘util’. “Es que si te comes una tilde eso no es una falta”. ¿A no?, pues cuando vayas a entregar un documento en un Ayuntamiento, a rellenar el cuestionario previo a una entrevista de trabajo o a presentar el último examen de la tesis y te suspendan ya me contarás. Además, ¿a qué se dedican si no es a eso los miembros de la Real Academia Española de la Lengua?.
Este organismo tampoco está exento de polémica pero, más allá de las pautas que siguen para su toma de decisiones, debemos recordar que, ante las dudas cuando tengamos que escribir una palabra, la respuesta más acertada estará en la pestaña diccionario de la página www.rae.es que en el archiconocido buscador www.google.com o, para rizar más el rizo de la ignorancia, en Yahoo Respuestas.

En redes sociales puede tener un pase

Lo dicho, que un sábado por la noche estamos con el cuarto vino y el comentario de la foto que acabamos de subir a Facebook la hemos puesto con V en lugar de B, tiene un pase (culpamos al Rioja o a los teclados, que aquí vale porque las teclas en cuestión están una junto a la otra). Pero que vea a estudiantes de instituto escribiendo un apartado (sí, sí, en grande y con verde) ‘exámen’ o ‘lápizes’; es que es para tener pesadillas.
Y ya para terminar quiero, con un claro ejemplo visto hace meses en Facebook, romper una lanza en favor de mis amigas las tildes: hay que usarlas, porque entre ‘te gusto’ y ‘¿te gustó?’ hay un polvo de diferencia… Bueno y algún signo ortográfico más; aunque eso puede dar para otra entrada al Blog.

Una buena fotografía no necesita grandes arreglos

El fotógrafo Lynn Radeka
El fotógrafo Lynn Radeka es una referencia entre los amantes de este arte

Guía práctica para tomar imágenes de calidad

Está feo que yo lo diga pero aquí va una gran verdad: no hace falta un equipo fotográfico de 1.500 euros ni la última versión de Photoshop para hacer una fotografía de nivel. En pleno siglo XXI, inmersos en la globalización y acosados por un mundo audiovisual que a todos nos cansa, sobra decir que estamos ‘acosados’ por miles de imágenes con las que nos topamos día a día.

Y todas: las de publicidad; las que aparecen en las revistas y periódicos; las que vemos cuando navegamos por Internet, comparten algo más que el hecho de estar tomadas por un profesional (vale, en ocasiones no) de la imagen: las ha hecho alguien que tiene el ojo entrenado. Y sí, el gusto fotográfico, el buen hacer y la pasión por captar una instantánea nace de una combinación entre pasión y entrenamiento.

Las aplicaciones móviles y redes sociales especializadas en fotografía, Instagram sin ir muy lejos, han descubierto nuevos talentos que demuestran que un ‘smartphone’ de gama media (¡¡¡señores no necesitamos el Iphone S6!!!!!) alguien que se ha entrenado puede hacer maravillas sin tener que tirarse de los pelos. Si tú también quieres mejorar en esta técnica empieza por seguir unas pautas básicas que paso a detallar:

  1. El encuadre: Este concepto es el primordial. Una imagen no deja de ser un mensaje que queremos transmitir y que, lo ideal, es que el observador la entienda: ya sea nosotros mismos o quien las mira. Partiendo de esa premisa hay que tener claro que, antes de dar al disparador, tenemos que saber qué queremos que aparezca en el resultado final. Parece algo lógico, ¿verdad?, pues aquí viene la segunda parte: hay que saber, además, qué queremos que no aparezca. Si la foto va a ser un retrato de nuestra mascota, no necesitamos desviar la atención en la manta verde que tiene al lado o la lámpara del salón que está cuatro metros detrás de la canasta donde se acuesta. Desechar lo que no es importante es básico para que el resultado sea óptimo.
  2. La luz: ‘Si no sé manejar una réflex ni entiendo la escala de grises no me preocupo por seguir esta pauta’. Tener esa idea es ERRÓNEO (tengo pesadillas en las que amanezco con rastas en la nuca sólo de pensarlo). Así, tal cual. La luz es un elemento esencial para tomar una buena fotografía. Y aunque es verdad que hasta el más básico editor de imágenes ayuda a mejorar una toma, los milagros seguimos teniéndolos que pedir a Lourdes. Todo lo que quede con buena calidad en la memoria SD de nuestra cámara o móvil es un paso que ganamos a la hora de publicar la foto. Recordemos algo: Un objetivo tiene una sensibilidad distinta al ojo humano. Si de noche ves una luna llena y te paras a capturar el momento, prueba una y mil veces, con el móvil o el último modelo de Canon que está de oferta en el día sin IVA de ‘Mediamarkt’: no sale igual ¡ni a la de tres!. Consejo: Ten claro que las horas centrales del día o los espacios con mucha luz ‘queman’ la imagen (que se ve demasiado blanco). Si te ocurre en el fondo todavía puede pasar como intento de captura artística que podemos compartir en redes sociales pero, si ya afecta a la persona o el objeto que protagoniza la fotografía, eso no tiene soluciónIgual pasa con la falta de luz: si te cuesta ver el detalle a simple vista, con una lente de por medio no mejorará, hazme caso.
  3. La composición: Esta idea parece de lo más básica y que no hace falta explicar porque no somos niños de cinco años, hasta que te topas con instantáneas que es mejor borrar de tu mente a la hora de irse a la cama para no tener pesadillas. No hay que olvidar que el horizonte suele estar al fondo de nuestra imagen (a no ser que te dediques a hacer primerísimos primeros planos de bodegones, de esos que odia mi amigo Guillermo); por ello hay que procurar que no estén torcidos. Colocar lo fotografiado justo en el centro de la fotografía no es recomendable, aunque es lo más habitual entre aficionados a este arte. Si ya dominas esta técnica, prueba a ser más creativo y muévete un poco a la izquierda, a la derecha, arriba o abajo. No tengas miedo ni seas perezoso: no se te va a acabar el carrete y la cámara no es de principios del siglo pasado, con lo cual no es difícil moverte con ella.
  4. Color o blanco y negro. Parece un detalle sin importancia pero lo ‘vintage’ nos domina cada vez más. El color aporta detalles al resultado final y todavía son muchos los que creen que su eliminación resta información a la fotografía pero oye, en retratos y primeros planos, dan una expresión y una textura a la fotografía que la hace digna de tener en cuenta.
Uno de los miembros más destacados de la Agencia Magnun y conocido por sus imágenes de la Guerra Civil Española
Uno de los miembros más destacados de la Agencia Magnun es Robert Capa

Con estas ideas más o menos clara lo que queda es ponerse detrás del objetivo y a cazar instantáneas. No hay que desesperar: Lynn Radeka o Nick Tucker no hicieron la captura de su vida en el primer carrete de 36 que compraron. La fotografía no es una ciencia exacta y muchos expertos con años de bagaje a sus espaldas siguen cometiendo errores de los que aprenden, formándose, pidiendo consejo y viendo el trabajo que hacen otros porque, aunque se dice por ahí que las comparaciones son odiosas, también son necesarias para mejorar.

Presentación

Mari Carmen Jaime
Mari Carmen Jaime
Todos tenemos una cualidad física que nos define y la mía es la melena. Rizada y larga, hasta mitad de la espalda; con volumen casi extremo. Puede parecer un detalle que se queda ahí: en el físico, pero lo cierto es que no. A lo largo de mi vida (soy malagueña y licenciada en Periodismo) mi pelo me ha acompañado en numerosos momentos y, además de hacerme perfectamente reconocible ante muchos, me ha aportado mil aventuras y alguna que otra desventura. Si no lo crees sólo tienes que echarle un ojo a Mi Instagram. A partir de este hilo, o mejor dicho, de este mechón conductor, jugaré con ellos para que conozcáis más de mí y de lo que me rodea.

¡BIENVENIDO!